Nostalgias

José Saramago quiso mirar el mundo a través de una claraboya, hace ya tantos años que quizá no fuera el mismo mundo de hoy, ni su hermano, ni su antesala, sino una forma tan pura y condensada de la realidad que sólo pudo tener un nombre, la vida según Saramago, la que poco a poco desarrolló el genio de Azinhaga durante más de sesenta años y hoy forma parte, inevitable y agradecida, de nuestra nostalgia compartida.

Se dice de la nostalgia que es un sentimiento difícil de comprender, que se trata de un querer olvidar y no poder, a veces trágico y casi siempre cercano a la tristeza o en ese punto indefinido en que los recuerdos se visten de despedidas y empiezan esa lucha absurda por ocupar lugares privilegiados de la memoria. Cualquier tiempo pasado fue mejor, dice algún tango en algún lugar, pero sin convencerme del todo, sea cual sea la forma de la nostalgia me gusta creer que no es más que un recuerdo que una vez, sin pretenderlo, decidió quedarse a mirar.

Y un recuerdo que mira, o mejor, que nos ve, nos entiende y trata de conversar desde aquella parte tan íntima y personal que por muchos motivos casi siempre se nos olvida. Un recuerdo propio o ajeno, qué más da, que al convertirse en nostalgia perdura, va y viene, sin desaparecer, y construye con hebras muy finas una estructura que durante años he creído inseparable de la literatura. La melancolía.

Grandes maestros lo son, unas veces por toda una vida y otras por unos cuantos momentos, por instantes de melancolía que han dejado raíces profundas en el amplio y profundo universo del libro. A veces conscientes y otras sin intención, en muchos casos de forma explícita y en otros con la habilidad necesaria para esconder la añoranza entre sentimientos menores. En 1998, con la novela ganadora del premio Booker, Amsterdam, el escritor inglés Ian McEwan utilizó como punto de partida una pérdida para desarrollar una historia de cuatro vidas cruzadas, que nos sumergen en una trama cuyo interés, y gran mérito, no está en su desarrollo o trascendencia sino en su asombrosa facilidad para penetrar en las noblezas y miserias de los personajes hasta desnudar de un modo tal su intimidad que, inevitablemente, nos arrastra con ella. Más cercano a la reflexión melancólica, Javier Marías nos recuerda que todo se atenúa, incluso los enamoramientos, y que a esta vida llegamos, como muertos de permiso, para encontrarnos tantas veces con el pasado que la nostalgia, tarde o temprano, abandona su neutralidad y nos acompaña.

Y hay tantos ejemplos más, que a menudo pienso que la literatura y aquel tango se parecen demasiado. Nostalgias, escrito por el poeta Enrique Cadícamo y llorado por el maestro Gardel, que habla de amores, o de su ausencia, y dice así, Quiero emborrachar mi corazón, para olvidar un loco amor, que más que amor es un sufrir… Gime, bandoneón, tu tango gris, quizás a ti te hiera igual, algún amor sentimental… Saramago lo tarareaba al escribir, o puede que no, años después de que Jay Gatsby se asomara al porche de su mansión por última vez y antes de que un loco enfermara de amor, o de nostalgia, y pensara en aquellas primeras palabras que dieron vida a una de las novelas más nostálgicas de todos los tiempos. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita. Vladimir Nabokov.

Acerca de mateocoronado


10 respuestas a “Nostalgias

  • Marta M.

    También decía Nabokov: “The more you love a memory, the stronger and stranger it is”. Yo creo que algunos recuerdos adquieren forma de semilla, se quedan en nuestra mente, echan raíces y crecen y crecen. Es entonces cuando pasan a llamarse nostalgia o melancolía. En ocasiones echan flores, unas flores que nunca estuvieron y que adornan la semilla que las creó, embelleciendo el recuerdo y haciéndonos creer que es mucho más bonito de lo que quizá fue. Y otras veces, esas semillas florecen en literatura.

    • mateocoronado

      También se dice que no somos más que recuerdos aunque, si es así, qué suerte que la nostalgia exista para que algunos recuerdos que envejecieron todavía nos emocionen.

  • La Otra Antonia

    Solo un poeta puede teñir la elegante melancolía con la violencia de la tormenta. Uno de los mas grandes, John Keats, lo hace en un soneto en el que cuenta cómo llega al segundo círculo del triste infierno, donde entre los torbellinos y las ráfagas de granizo y lluvia, los amantes no necesitan contarse sus penas. Pálidos eran los dulces labios que ve allí, pálidos los labios que besa, y hermosa la forma junto a la que flota, en esa melancólica tormenta.
    “But to the second circle of sad hell
    Where in the gust, the whirlwind, and the flaw
    Of rain and hail-stones, lovers need not tell
    Their sorrows. Pale where the sweet lips I saw,
    Pale were the lips I kissed, and fair the form
    I floated with, about that melancholy storm”.

  • La Otra Antonia

    ¿Hay una sutil y borrosa frontera entre la nostalgia y la melancolía? ¿Una nace de la pérdida y la otra la finge, como finge el escritor?

    • mateocoronado

      La nostalgia nace de la pérdida, la melancolía, más madura, espera un encuentro. Y un escritor finge porque debe hacerlo, porque en eso consiste su trabajo, o su condena.

  • La Otra Antonia

    Son más que hermosas tus palabras, mateocoronado, y demuestran que toda forma de melancolía es elegante e inteligente.

  • mateocoronado

    Vaya, comentario con doble nostalgia! Bienvenido al Nostromo, Aitorsat

  • aitorsat

    La nostalgia de ahora ya no es lo que solía ser.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

%d personas les gusta esto: